Inseguridad alimentaria y nutricional; la enfermedad del mundo.

El alimento es un derecho indispensable para la salud y la vida. Sin embargo, hemos permitido desvirtuarlo en un producto comercial más, provocando un desequilibrio mundial donde mientras unos se mueren de hambre otros sufren las consecuencias del sobre peso y la obesidad.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y Agricultura, FAO, hoy se irán a dormir unas 795 millones de personas en todo el mundo con hambre. Paradojicamente unas 500 millones de personas son obesas.

La inseguridad alimentaria y nutricional es uno de los principales problemas de salud en todo el mundo y Costa Rica no se escapa de esta realidad. Si bien en los últimos 15 años hemos logrado disminuir de un 7% de casos de desnutrición en menores de edad, a solo el 1.1%, – en parte, gracias a diversos proyectos como el apoyo a los comedores escolares – aún hay niños costarricenses que no tienen que comer y esto es inaceptable.

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Estudiantes de primaria reciben su almuerzo en el comedor escolar.

En contrapuesta la tercera parte de las niñas y niños costarricenses, tienen algún grado de sobrepeso -caso que se repite con los adultos. Las consecuencias de esta mala nutrición no solo se reflejan en el aumento de peso sino en una mayor prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la obesidad como la diabetes y la hipertensión.

Según los datos más recientes que publica el Ministerio de Salud, en Costa Rica una de cada tres muertes está relacionada a una enfermedad cardiovascular. Tan solo durante el 2013 murieron más de 5 600 ciudadanos por estas causas. Para el 2014 la tasa de mortalidad por hipertensión arterial fue 1.45 costarricenses por cada 100 mil habitantes.

¿Qué es SAN?

La FAO define la Seguridad Alimentaria y Nutricional: como la condición que garantice mediante un proceso orientado, en un determinado contexto, la óptima disponibilidad y acceso de la población, a alimentos en cantidad y calidad para su adecuado consumo y utilización biológica.

La directora de la Maestría en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Universidad Nacional de Costa Rica, Dra. Maricela Cascante, explica que el análisis en SAN, parte de cuatro pilares que abarcan una enorme y diversa gama de temas y disciplinas que convergen entre si. Es por esto que para poder realizar un diagnóstico acertado en SAN de una población determinda, es necesario el involucramiento de todas las instituciones que abarcan estos temas de forma específica. Los 4 pilares de la SAN son:

  • La Disponibilidad: Contar con los alimentos básicos, suficientes y de buena calidad que satisfagan las necesidades nutricionales de la población.
  • El acceso: Contar en todo momento con la capacidad física, económica y social para disponer de los alimentos.
  • El Consumo: La capacidad de ingerir los alimentos; que deben ser de buena calidad, higénicos, variados y suficientes para satisfacer las necesidades nutricionales de las personas.
  • Y el Uso biológico: El aprovechamiento de estos alimentos para tener una buena salud, productividad y calidad de vida.

Al estar la SAN compuesta por tantos temas complejos que involucran gran cantidad de actores e instituciones, es fácil que se pierdan los diferentes esfuerzos que el país ejecuta en busca de sostener y mejorar su sistema alimentario. Por tanto, el Estado costarricense tiene que coordinar a todas las instituciones, actores y proyectos que deben coexistir para alcanzar una SAN eficiente en el país.

En la ley orgánica del Ministerio de Salud en el artículo quinto inciso E, se establece la creación de la Secretaría de la Política Nacional de Nutrición y Alimentación (SEPAN). De esta forma, el país pretendía marcar el camino hacia una SAN eficiente. Sin embargo, muchos expertos aseguran que la SEPAN carece de eficiencia en sus gestiones y aseguran que muchas de sus políticas y planes están guardados en una gaveta.

Hoy, los pilares de la estructura de seguridad alimentaria y nutricional del país se debilitan peligrosamente y es necesario que como costarricenses no solo exijamos al Estado doblar esfuerzos para asegurar la alimentación sana de su población, sino que debemos de empoderarnos de nuestra propia salud y nutrición y solidarizarnos con nuestros vecinos para que todos gocemos de una buena calidad de vida.

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